
Cómo empezó todo
Nuestra historia




La semilla sagrada
Semilla Sagrada es tanto un nombre como una metáfora con raíces en la sabiduría ancestral. Creemos que el trabajo con plantas sagradas es una iniciación: la humanidad y la Tierra están entrando en una nueva era, una de la que hablan las profecías y que se transmite a través de tradiciones ancestrales.
Al igual que la oruga que se transforma en mariposa, o la semilla que se abre para convertirse en una planta, el verdadero crecimiento requiere los elementos adecuados: suelo fértil, luz solar, agua y cuidado.
Cada persona que llega aquí es una semilla. Y dependiendo de cómo se nutra, esa semilla puede alcanzar su máximo potencial.
Nuestro papel es crear las condiciones: un espacio seguro, apoyado y sagrado, donde las personas puedan emprender su propio proceso iniciático de transformación.


Cómo se plantaron las semillas
La historia de Sacred Seed está tejida a partir de vidas que se cruzan en el momento adecuado.
Gabriel dedicó sus veinte años a un viaje inesperado, pero inevitable. La vida lo arrastró hacia las medicinas ancestrales, el chamanismo y la sanación personal profunda.
La enfermedad de su padre lo llevó a Vilcabamba, donde la energía del valle se convirtió en un punto de inflexión. Años de ceremonias e integración moldearon su visión de lo que requieren los verdaderos espacios de sanación y lo que deben evitar.
Años después, llegó Víctor. Desde fuera, su vida en el cine y la moda parecía un éxito: redes de famosos, proyectos internacionales, viajes constantes. Pero por dentro, estaba en crisis. El divorcio y la desilusión lo llevaron a buscar un cambio real.
Cómo se plantaron las semillas
Tras reencontrarse con Gabriel después de más de 15 años, recibió su primera experiencia con ayahuasca junto a portadores de medicina como La Caracola y Tséentsak, un anciano shuar. Fue una iniciación profunda.
Mientras tanto, la madre de Víctor, Raquel, vivía en LaSofía, una vasta y hermosa propiedad que anhelaba darle un uso significativo. Introducida en la medicina vegetal por La Caracola, ella también sintió la necesidad de crear un santuario para la sanación y la comunidad.
La tierra, la familia, los guías, la visión: todas las piezas estaban en su lugar.
Al unirlos nació Semilla Sagrada. No como un plan de negocios, sino como una oración alineada con un propósito.


Protegiendo lo Sagrado
El turismo espiritual está en auge. Los centros de retiro se multiplican. Sin embargo, muchos carecen de seguridad, respeto y autenticidad.
Hemos asistido a esas ceremonias. Hemos visto los atajos, la falta de atención, los riesgos que dejan a las personas más perdidas que encontradas.
Sacred Seed fue creado para hacer las cosas de manera diferente: servir con integridad, honrar la Tierra, respetar los linajes indígenas y dar la bienvenida a cada huésped como familia.
Trabajamos en estrecha colaboración con nuestra comunidad local: cultivando y replantando medicinas sagradas, abasteciéndonos de agricultores y artesanos locales, preservando el conocimiento cultural ancestral y creando empleo significativo.
No se trata sólo de curar a las personas; se trata de nutrir el ecosistema que hace posible la curación.
Nuestro objetivo no es el crecimiento. El servicio y la comunidad sí.
Si hay crecimiento será porque hemos servido bien.
Más que una ceremonia
Trabajamos con Ayahuasca, Huachuma, hongos psilocibina, Rapé, Kambo y otras medicinas ancestrales, guiados por una red de curanderos locales arraigados en las tradiciones amazónicas y andinas, incluidos La Caracola, Victor Macas y Tséentsak Saant Juank, un chamán Shuar de 70 años.
Pero la ceremonia es solo el comienzo. LaSofía es una granja en funcionamiento donde fluyen ríos, las abejas polinizan y los invitados ponen sus manos en la tierra.
Aquí, la curación significa más que visiones: significa movimiento, nutrición, trabajo de respiración, yoga, arte, música y reconexión con la Tierra viviente.
Nuestro enfoque es holístico: limpiar el cuerpo, expandir la mente, restaurar el alma.
La integración no es una idea de último momento; está presente en todo lo que hacemos. Gracias a una comunidad continua y prácticas constantes, Sacred Seed apoya a cada huésped mucho después de su partida del valle.
Porque la transformación no ocurre en un fin de semana, se desarrolla con el tiempo, con el contenedor adecuado y la guía correcta.


The Seeds We Plant
Sacred Seed comenzó en Vilcabamba, pero su visión se extiende más allá de cualquier lugar.
Estas semillas están destinadas a ser plantadas allí donde se necesite sanación, creando espacios donde la sabiduría antigua se encuentre con los buscadores modernos y la transformación se celebre con reverencia.
En esencia, Sacred Seed es un regreso a casa: a ti mismo, a la Tierra, a la sabiduría que te ha estado esperando todo este tiempo.
Entra en la Tierra. Entra en ti mismo.
El equipo

CHAMÁN SHUAR
Tséntsak, anciano sanador de Semilla Sagrada, transmite la medicina ancestral del pueblo Shuar. Nacido en la selva amazónica de Macas, Ecuador, comenzó su formación a los nueve años bajo la guía de su padre y espíritus ancestrales. A los quince, ya ejercía como chamán, arraigado en la sabiduría de la ayahuasca, conocida en su cultura como Natem. Con más de cinco décadas de experiencia, Tséntsak ahora ofrece ceremonias sagradas y sanación en la Finca La Sofía, apoyando a quienes buscan claridad, paz y un retorno a su esencia a través del antiguo camino de la medicina amazónica.
Tséntsak

MUJER CURANDERA
Caracola, terapeuta y guía en Sacred Seed, cuenta con 16 años de experiencia en medicina ancestral. Nacida en Loja, Ecuador, y con raíces en Vilcabamba, siente una profunda reverencia por la energía sanadora de la tierra y la claridad que ofrece a quienes emprenden el camino de la transformación. Su trabajo combina ceremonias y protocolos de microdosis con Kambó, Ayahuasca, San Pedro y Psilocibina, herramientas que ha utilizado para sanarse y guiar a otros hacia la autenticidad, el empoderamiento y la verdad interior.
La Caracola

MÉDICO ANDINO
Víctor, médico andino de Sacred Seed, combina sabiduría ancestral con formación académica para guiar a otros en la sanación. Originario de Saraguro, Ecuador, proviene de un largo linaje de chamanes y ha dedicado más de 20 años al estudio y la práctica de la medicina andina. Su trabajo con plantas sagradas como la ayahuasca y el san pedro honra tanto la tradición como la consciencia, ayudando a las personas a despertar en su camino con fuerza, claridad y conexión con la naturaleza.
VÍCTOR MACAS

DIRECTOR DE BIENESTAR
Gabriel, cofundador de Sacred Seed, conecta la sabiduría ancestral con la sanación moderna. Nacido en Ecuador, su trayectoria lo llevó a través del derecho, los negocios y un profundo estudio espiritual por todo el continente americano. Tras años aprendiendo de las tradiciones indígenas y apoyando a su padre con cáncer, se estableció en Vilcabamba, donde ahora crea espacios sagrados para la transformación, la familia y la comunidad.
GABRIEL CUCALÓN

GERENTE DE UBICACIÓN
Raquel es el corazón de Casa Hacienda LaSofía. Hace siete años, dejó la ciudad para administrar la finca familiar de 13 hectáreas, despertando así las prácticas curativas ancestrales que le transmitió su padre, uno de los primeros abogados ambientales y activistas por los derechos indígenas de Ecuador.
Hoy, su próspero jardín de chakras produce hierbas medicinales, huevos frescos, miel, panela y abundante fruta, todo cultivado orgánicamente. Como anfitriona, Raquel se asegura de que cada huésped se sienta como en casa, compartiendo su conocimiento y cuidando la tierra que alberga su transformación.
RAQUEL VIVAR

DIRECTOR DE NEGOCIOS
Víctor Bastidas, cofundador, creció en el valle de Vilcabamba. Su formación incluye estudios de negocios en China y una carrera profesional en cine y video en Inglaterra.
Tras regresar a casa, una ceremonia crucial de ayahuasca le inspiró a tomar un nuevo rumbo. Reconociendo la urgente necesidad de conciencia ecológica y conservación en la región, se dedicó a cofundar Sacred Seed.
VÍCTOR BASTIDAS
Ceremony Spaces
En LaSofía, nuestros espacios para ceremonias están diseñados con intención: abiertos a los elementos, arraigados en la tierra y sostenidos por la tierra misma.
Nuestra sala de meditación principal se encuentra elevada entre los árboles, con paredes de listones de madera que invitan a la brisa de la montaña y enmarcan las vistas del valle circundante. La luz natural se filtra durante el día, mientras que la luz de las velas crea una atmósfera íntima por la noche. El espacio es sencillo, despejado y diseñado específicamente para la presencia: lo suficientemente amplio para nuestros grupos íntimos, pero lo suficientemente cerca para sentir el latido del corazón de quienes están a su lado.
Más allá de la sala de meditación, LaSofía ofrece espacios sagrados en toda la propiedad: una maloca tradicional para un trabajo ceremonial más profundo, un temazcal (cabaña de sudor) para la purificación y rincones tranquilos para la reflexión personal. El terreno mismo se convierte en espacio para ceremonias: junto al río, bajo árboles centenarios o en el jardín de chakras, donde la tierra te sostiene.
Cada ceremonia se prepara con esmero. El espacio se purifica con palo santo, salvia, copal y tabaco.
Mantas, cojines y altares personales brindan consuelo. Y ya sea que estés en un viaje profundo o en una integración silenciosa, te sentirás sostenido por los facilitadores, por la tierra y por el contenedor sagrado que creamos juntos.


La comida como medicina
En Sacred Seed, la sanación comienza en la mesa. Cada comida es una extensión de la tierra que te acoge: cultivada en el próspero jardín de chakras de Raquel, cosechada con intención y preparada con esmero.
Las 13 hectáreas de LaSofía nos ofrecen todo lo necesario: hierbas medicinales, especias aromáticas, verduras de temporada y árboles frutales que ofrecen papaya, mango, cítricos y zapote. Nuestros cañaverales nos proporcionan panela dorada de nuestra molienda artesanal. Cada mañana, despertarás con huevos frescos de nuestras gallinas y miel de nuestras abejas.
Las comidas honran la dieta, protocolos dietéticos tradicionales que preparan cuerpo y espíritu para la acción de la medicina. Desde opciones crudiveganas hasta cetogénicas, paleolíticas o cocina tradicional ecuatoriana, cada plato es ligero, sencillo y está adaptado para acompañarte durante la preparación, la ceremonia y la integración.
Esto no es solo de la granja a la mesa. Es una alimentación de familia a familia, donde la tierra que sustenta tu transformación también te alimenta, y cada comida forma parte de la sanación misma.


Una pausa sagrada en el corazón de los Andes. Profunda, hermosa y sanadora.
-Santi
“Every bite felt like a prayer—pure, intentional, and deeply nourishing.”
– Arianna


“Más que un retiro, fue un regreso a mi yo más auténtico”.
– Víctor



